miércoles, 31 de julio de 2013

Del Sur

Si corro  hacia  el norte  puede que  deje  de  recordarte, si me descalzo entonces el  calor  y los  guijarros me dañen los pies y me hagan  olvidar ese  otro  dolor que  llevo  colgado  de  mi desde que te  fuiste sin  decir  una  palabra y sin mirar  hacia  atrás.
Según tú nada  dejaste  tras  tuyo, nada que  mereciera  la  pena de tomarte un minuto y  de  regalar dos palabras. Me  desorientaste, entonces  después de recibir tu  calor debo  renunciar, callar  y aceptar  que  ya  no  estas, que  no  quieres  estar.
Solo me  queda el recuerdo  de  el  tiempo que  me  prestaste y  el calor  que  lleno mis  días  cuando nadaba mar  adentro  para alcanzarte y pensaba que  de  verdad  te  importaba y mi corazón  se hacia  palabras para  obsequiarte mis  sentimientos.
No supe entender tanta  desilusión,  al final nunca  supiste  lo  que  existía  dentro en  mi, no  te  detuviste  a  mirarme. Tu  simplemente  le  pusiste  un nombre y lo  eludiste...lo  ignoraste  y  te  marchaste para  no  volver,  dejando los  escombros de tu  edificación  de  aire  y  agua tras de  ti... para  no  regresar nunca.


2 comentarios:

  1. Me gusta mucho la forma profunda de expresar tu tristeza, tu desilusión y desencanto por ese abandono.Tu huida hacia el Norte me ha impresionado. Felicidades por lo bien que sabes expresar lo que sientes.

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  2. Me da mucha pena Miguel no tanto por la desilusion que sufriste tu sino por aquel que desaparecio de tu vida privandose de tu calida amistad. Como lo dice Asier, nuevamente has expresado muy bien esta oscura vivencia.

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