Eres un pequeño ángel de cristal que se ha roto y tus lágrimas hieren al caer, con ellas narras la historia que persigue a tu frágil cuerpo y te destruye.
Pequeño, débil y roto va mi angelito luchando contra la tormenta que parece formarse frente a si. Grandes torbellinos de dolor y pesadumbre, dudas, incertidumbre y viendo al futuro que al final no sabes si podrás tocar.
Duerme ángel rasgado, cierra tus ojos hinchados de llorar y descansa. La mañana vendrá para contarte un cuento y el sol te abrazara y mecerá entre sus brazos para que repongas tus alas estropeadas de no cejar y de tanto pelear.
En el aire flotaras con tus alas reparadas y entonces levantaras tus ojos hacia el frente y descubrirás tus fuerzas rehechas y
renovadas para darle la cara a la vida como tantas veces hiciste antes y volverás a sonreír. Mi ángel de las alas rotas.

Hermosa alegoría Miguel.
ResponderEliminarMe encanta tu manera de escribir amigo. Felicidades.
Corta descripción pero a la vez intensa de lo que es el dolor, la lucha por la vida de este tu ángel. Estoy seguro que el cariño de tu dedicatoria y la certeza de encontrar sus alas rehechas le van a dar a ese ángel tan especial las fuerzas que a veces le faltan.
ResponderEliminarEse Angel de Luz desde su dolor nos sigue iluminando y redimiendo. Siempre esta con nosotros y afronta con entereza su debilidad pero con la seguridad y confianza que le rodea nuestro amor, el amor de todos los que le amamos y que magicamente recompone sus alas de cristal y le dicen: Levantate una vez mas!!!!!!
ResponderEliminarEs muy hermosa lá alusion que haces de está persona... Que está por el dia a dia.
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