sábado, 10 de agosto de 2013

Feliz de aquel....

Cuando por  inercia  esperas  con  paciencia y  devoción  un atisbo, una muestra en  respuesta  a tus mil  y  un  detalles, aprendes  la importante  lección  de  no  buscar  lo que  los  demás  no  están dispuestos  a dar  y  entonces  crece en ti un  sentimiento  de dolo  e insatisfacción.

Buscas por  un momento ver en el  rostro  de aquella  persona   y miras en sus  ojos  para  ver  si notas  un poco de  agradecimiento  o  placer por el detalle  recibido, !que  mezquino¡... pero  eres humano antes  que nada  humano.

La  frustración invade  cada  célula  de  tu  cuerpo y prometes  no volver  a  hacer  nada  por  nadie, sudas tu  egoísmo, lo  transpiras  y tu enojo se  vuelve desengaño. Cierras los  ojos  y aprietas  los puños  y negando  con la  cabeza  piensas, nunca más. 

Aprendes   y te  dices: " Feliz de  aquel que  de los  demás  nada espera", te  dices  a ti mismo  que esperar  lo que  los  demás  no  están dispuestos a dar  es tiempo perdido, te produce  infelicidad  e insatisfacción. Si  quieres  vivir  así, sigue  confiando y procura sentarte para  esperar  sin  cansarte, porque nada  recibirás.

Mejor  dedica tu  tiempo  a  olvidar que  alguien  te  dará  las  gracias o tendras  algo  a cambio  de lo  dado  y  vivirás  mejor  y  más  feliz y  repito, " feliz de  aquel  que de los  demás  nada  espera".



2 comentarios:

  1. Sabias palabras.....
    Muchas veces esperamos que al menos nos agradezcan todo lo que estas dando a esa persona, y eso jamas ocurre.
    Y aunque piensas jamas me volverá a ocurrir, cometes el mismo error porque tu naturaleza y corazón es la de entregar todo de tí.

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  2. A pesar de esa frustración y desengaño que tu hablas y que son totalmente ciertos, debemos perseverar, ser generosos y a su vez aprender a no esperar ni un gracias a cambio.

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